miércoles, 13 de mayo de 2015

Reflexiones de alcoba

Qué curiosa es la vida… tengo trece semanas de embarazo y creo que lo que sucede en mi vientre todo el tiempo no es sino magia, una magia que no viene del amor o el desamor entre mi ahora otra vez novio, antes exnovio, pero aún exprometido y yo, sino de dos entes microscópicos y desconocidos incapaces de amar o de odiar, que un día simplemente se encontraron. Puedo decir con certeza que la idea de conocer pronto a bebé nos hace felices, quizá hasta sea un motivo que nos une más. Bebé ocupa gran parte de mis pensamientos e imagino montones de cosas y atravieso montones de miedos y acumulo montones de dudas… No puedo negar que aún hay días en que quiero arrepentirme.

Pero regreso al punto de la curiosidad de la vida: he de decir que este simpático chico a quien elegí como papá de bebé ha sido de quien me he acompañado en las etapas, digamos, más importantes de una relación: nos conocimos, nos cachondeamos, nos enamoramos y tras invertir demasiado tiempo juntos, decidimos por fin amueblar un mismo hogar y planear una boda. Después, la historia es un tropiezo constante que llega hasta acá no sin pasar por todos los sentimientos y emociones existentes… El caso es que lo curioso radica en que este simpático personaje tatuado que elegí no es con quien he vivido más aventuras, viajado más, descubierto más, reído más, experimentado más, alcoholizado más, planeado más. Tampoco con quien he hecho pininos porno amateur o con quien he tenido más juegos eróticos o a quien me he cogido más en lugares prohibidos; no es él con quien conocí los hoteles de paso ni con quien me encerraba una semana entera por pura calentura, no es con él con quien más adrenalina he segregado. Debo confesar, incluso, que no es él a quien llamo 'amor de mi vida' o a quien he admirado más, y sin embargo, a pesar de sonar a contradicción, debo decir que sí es él quien ha sido mi mejor compañero de viaje.
Sophia's Bubble de Mark Ryden

lunes, 16 de junio de 2014

Te vi

Siempre que imaginé la remota posibilidad de que nuestros pasos coincidieran en algún rincón de la ciudad, pensé también en las palabras que habría para la ocasión. Ensayé tantas veces un "¡Hubi!" sorprendido, emocionado, sonriente, porque "sabía" que la emoción sería mutua, multiplicada, alumbrada por no sé qué luz celestial que señalaría nuestra alegría, nuestro "amor eterno" como lo nombramos tantas veces. Estaba segura de que sonreiríamos en el momento en que nuestras miradas se reconocieran, que nos daríamos el abrazo que estaba en deuda, no sé, que en un breve instante nos agradeceríamos por ser tan buenos compañeros de viaje cuando nos tocó viajar en el mismo tren... Pero no pasó. Reconocí tu silueta a lo lejos, como cuando la reconocía entre las sombras que salían por el pasillo de la facultad. Reconocí ese cabello tuyo que siempre acaricié con envidia y dulzura. Reconocí tu andar. Sonreí cuando nuestras miradas se encontraron. Levanté la mano para saludarte, pero no obtuve respuesta. Diste vuelta y entraste a la única tienda de discos del lugar. Cubetada de agua fría, vergüenza, confusión, tristeza, nudo en la garganta.

martes, 1 de enero de 2013

Recuento del año viejo

  1. La casa llena de sonrisas, karaokes, arrumacos, indecisiones, series gringas, vasos rotos y mudanzas.
  2. El mar que trae entre la espuma nuevas caras y alegrías.
  3. El trabajo interminable que crece y crece, pero que aunque agotador, también satisfactorio.
  4. El encuentro del rincón ideal. 
  5. Los labios hallados que además de besar, charlan, provocan carcajadas y promulgan la domesticación quedita.
  6. Las aventuras de este terco corazón que me tocó.
  7. La música como soundtrack de un camino nuevo.
  8. La decepción de hallarlo y no ser correspondida porque el universo olvidó conspirar a mi favor.
  9. Las certezas volcadas en angustias.
  10. Los planes de mandar todo a volar.
  11. Las confesiones que sorprenden, que hacen sonreír, que preocupan, que incomodan.
  12. Los reencuentros.
  13. Los viajes físicos y químicos.
  14. Los tequilas, mezcales y rones traicioneros.
  15. Los descubrimientos gastronómicos.
  16. El ahijado.
  17. Los paseos sobre ruedas.


jueves, 10 de mayo de 2012

El amor no es eterno, nos mintieron


Hay dos cosas que el hombre no puede ocultar:
que está borracho y que está enamorado.
- Antífanes


14.02.10

"El beso" de Constantin Brancusi, 1907.
Flores, globos de corazón, serenata, ojos de borrego, medias horas de espera en el lobby del motel, bares, cenas románticas, love stores a reventar: Es 14 de febrero, cuando el amor es rojo, kitsch, chillante; hipérbole del corazón: pétalos de rosa, copas de vino, media luz y chocolate. Así  nos lo pintaron. Arréglate, perfúmate, sonríe como idiota, ponte nervioso, susurra miel, finge: es el amor de tu vida. Regocíjate con este amor eterno, cuando menos hoy, porque el gusto dura poco (poquitito). Disfrázate de cursilería, de rojo, de versos pegajosos, de clichés y gózalo, porque la pila de ese amor dura 18 o 30 meses (¡!), por mucho. No es eterno, tiene caducidad.
Disculpa si te lo digo. ¿Recuerdas aquél roce que te hizo vibrar? No era más que la feniletilamina (¡ja!): invadió tu cerebro; te enfermó. Sí, estás enamorado, es “imbecilidad transitoria”, como diría Ortega y Gasset. Te sentías vigoroso, pudiente, excitado, triunfador. Lástima, es efímero. Tu cuerpo es sabio, pronto creará defensas contra el “mal de amor” y sí, jamás volverás a sentirlo con tanta intensidad. Pensaste que valía la pena, pero sólo fue el efecto de la norepinefrina, de la endorfina y a la vez, de tus bajos niveles de serotonina. Querías construir una historia inédita, segura y duradera, más allá de aquel placer momentáneo; también es pasajero, producto de la oxitocina y vasopresina que te invaden. Y lo peor: El amor es adictivo. Sentirás obsesión, frustración al no aprehenderla, celos, insatisfacción, desesperación, tal vez hasta odio.  Olvídalo, el amor no es eterno. Nos mintieron. Pero claro, si es tu gusto, pasa por ella a las 7, llévala a cenar al Le Cirque, invítala a hacer fila en un motel y lleva preparados muchos chocolates que también tienen todas las –inas anteriores y más: serán la medicina ideal para cuando ya no estén juntos.  Tal vez llegue el momento en que ambos prefieran disfrutar del chocolate amargo en lugar de acompañarse a vivir una historia de amor.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Sueño de sombra y duda

¿Y si viene, o está en la puerta, casi tocando el timbre para entrar? Yo mientras espero, escucho a Joaquín, leo un poco, planeo y sueño con charlas lejanas. Pienso en qué será de mí si arreglo esos asuntos pendientes. Aseguro que, si es que persisten, esperan respuestas, conversaciones, sonrisas. Reflexiono y pienso en si las dudas que antes estaban tan ansiosas por resolverse no se han convertido en costumbre... si incluso la nostalgia se ha vuelto rutina. Y está bien, retomo las fuerzas y pongo las cartas sobre la mesa para realizar esa larga lista de interrogaciones; le echo más leña al fuego del recuerdo sonriente y entonces concluyo que sí, que vale la pena. Y no vendrán ni el "pero", ni el "para qué", ni el "mejor así". Me despido de esta indecisión  tan cotidiana en mí que me hacía dar un paso y luego retroceder. Deshago mis nubes. Duermo, y en el país de los sueños, resuelvo el encuentro: Caminando por largos pasillos, acompañada de mi amiga, lo descubro entre la multitud. Quiero ser discreta e indicarle a mi acompañante que ahí está, que es él, pero su mirada me encuentra y se alegra (es un sueño, comprendan). Camina hacia mí, me dice hola (por primera vez), me abraza apretando la mochila en mi espalda. Charla. Risas. Frente a él está su cita de cabellera oxigenada y revuelta que no tiene más que sombra en el gesto, como muyin. Me voy. 

viernes, 7 de octubre de 2011

Soñé que era flaneur

"Caminante" de Andreu Buenafuente, 2008
El camino que va de la fábrica de aprendizajes a la rutina del hogar se construye con la cadencia de los pasos, los toc-toc que suenan como balas en la acera, pero acá, en lengua cursi  y con destellos de alegría. Son muy parecidos a los latidos de la ciudad, esos que se hallan en el Centro Histórico debajo de la sombra abanderada, frente a las librerías de viejo; sobre las cartas de Santo Domingo o debajo del brincoteo que las multitudes cantan con sus prisas. No todos sabemos deambular como se debe, así, respetando las implicaciones de perderse y angustiarse, o de encontrarse y saborear los nuevos descubrimientos. Además, bien creo -a últimas fechas- que no sólo uno busca los caminos, sino que es un acto de ida y vuelta; que ellos, también, con sus necesidades te aclaman y terminan por encontrarte cualquier tarde, casi en el justo momento en el que, ambos, comenzaban a inventarse nombres. De ese modo, casualmente previsto, les dices cómo te han de invocar, mientras ellos adivinan tu estela y concluyen el porqué de ese encuentro. Cuestión de murmullos, quizá, de telepatías, presentimientos, investigaciones coincididas o suspiros... Sin duda, tras andar exprimiéndose hasta la última sorpresa, ese camino que de primera instancia fue el cofre de tesoros recién descubiertos, un día se hace recuerdo o nostalgia o coraje o felicidad u orgullo... Y, ambos, al unísono otra vez, buscarán con urgencia otros encuentros, no sin definirse como veredas sonrientes, musicales o ingeniosas, que ya son imprescindibles por tanto recorrer. 
     

miércoles, 13 de julio de 2011

Mujer carcajada


Salimos del Carlos Lazo, apuradas para llegar a Historia de las culturas. Habíamos visto una película, de esas que durante muchas tardes acostumbramos mirar acompañadas. Nos urgía llegar a la clase porque no teníamos más cartuchos-faltas por quemar, así que abrió su sombrilla y me albergó debajo de ella; pero el trayecto entre la Facultad de Arquitectura a la Biblioteca Central fue cruel, pues la que era lluvia túpida pero inofensiva se convirtió en una enorme cubetada de agua que de un solo golpe nos empapó. Así que entramos al salón tarde, sin merecernos la asistencia, escurriendo la que para entonces ya era agua helada. Sin embargo, siempre que recuerdo ese momento, me alegra saber que aquella chica era  desde entonces mi compañera de viaje:
Ella es la mujer carcajada, la sincera, la aventurera, la intensa, la que complementa sabiamente con refranes de la abuela. No tengo claro cuándo comenzamos a esperarnos para salir juntas del salón, ni cómo decidíamos seguirnos los pasos a comprar un dulce o un cigarro, sólo sé que junto a ella descubrí los primeros resquicios de mi segundo hogar, e incluso, compartí en charlas , los primeros besos universitarios. Fue consuelo de mis desamores y oído para los problemas familiares. También fue compañera de desveladas y estudio. Y sin duda, de carcajadas y fiestas de la Universidad. Le debo un mejor amigo, una deliciosa torta de frijoles y plátano macho, una antología comentada de romances, muchas cervezas universitarias, el prodigio de sentir la piel de gallina al cantar un Goya tras la presentación de su coro, y desde luego, el orgullo de saberla mi amiga, mi verdadera amiga, que aunque durante algunos años nos mantuvimos lejos, el día de mi cumpleaños 26 (sí, ese de la botella de tequila en la cocina y del choque en Mixcoac), me recibió de vuelta con los brazos abiertos.
      Ahora ya pasaron 10 años desde aquellos tiempos, toda una década de confidencias y si hoy escribo no es nada más porque le debía estas letras, sino porque es hoy día de felicitarla, pues cumple años. Y yo, desde la poco usada mesa de mi nueva casa, le dedico las breves y pobres líneas anteriores en compensación por no poder darle un fuerte abrazo justo en este momento. 
      Allyn, qué bien se siente viajar contigo un cumpleaños más. ¡Te amo, amiga!

jueves, 30 de junio de 2011

Me han tocado...

12 aburridos             3 cultos                        2 ignorantes           3 patanes
3  acomedidos          3 dadivosos                 12 indecisos           1 perdedizos
2  albureros              3 dependientes             3 indefensos           2 perfeccionistas
2  altos                     5 deportistas                2 infantiles              12 perversos
1 amanerado            9 desmadrosos             3 interesantes          6 pichicatos
2 análogos                4 despilfarradores        3 inútiles                  2 pirujos
8  antojadizos           3 desprendidos            3 inventivos              2 poetas
4  artísticos               3 detallistas                  3 irrespetuosos        3 revolucionarios
4  aventureros          1 drogos                       1 jazzero                12 risueños
12 bailadores*          4 dulces                       3  juguetones          11 rockeros
2 berrinchudos         12 egoístas                   11 machistas             4 románticos
12 besadores             2 elitistas                     2 mamones              2 salseros
2 borrachitos             2 escritores                 2 mandilones            2 selectos
9 caballerosos           3 feministas                  2 mantenidos           1 skato
2 celosos                  4 flacos                        4 melómanos           1 tartamudo
2 chaparritos            12 flojos                       1 mentirosos            12 tiernos
...cogelones              3 gordos                      12 mugrosones         12 tocadiscos
2 comelones             2 groseros                    2 mujeriegos             2 todólogos
3 comprensivos        2 gruñones                    1 naco                      2ubicados
2 computarizados     2 histéricos                   1 neuróticos              3 viajeros
12 consentidos          4 hogareños                 12 obsesivos            2 violentos
12 coquetos             12  idiotas                     3 ocurrentes             2 visionarios

* casi

martes, 26 de abril de 2011

Teotihuacán, lugar donde se hacen los dioses

La ciudad sin sombra, la energética, la escalonada, la ruinosa, la sagrada, la de tierra suelta cual campo de futbol llanero, la del calor seco, la que vende la historia en precios altos, la que atrae por igual a los turistas que rayan las paredes, a los que se interesan en tener memoria histórica, a los que explican la historia ajena, a los que se cargan de energía, a los que ponen atención, a los que en cuadernos copian enteritas las placas informativas, a los que aguardan abajo a sus acompañantes, a los adoloridos, a los que suben para tener la mejor toma, a los que desde arriba miran como hormigas las filas de espera. Ciudad de la vendimia ambulante: la que ofrece de contrabando botellas de agua helada como si vendiera droga; la que habla un inglés muy mexicano para ofrecer puñales de obsidiana con diseño único; la que extiende colchas, pule piedras, esculpe calendarios aztecas. 
       Dicen los estudiosos y ordenados cuidadores de la Pirámide del Sol (quienes incluso han calculado el tiempo en que tardan aquellos que padecen vértigo y dudan si dar o no un paso más en la escalinata) que quien desee recargar su energía el 21 de marzo tardará un aproximado de cuatro horas una vez que se haya formado para subir; no más, no menos. Eso sí, prohibidas las carreolas y las sombrillas abiertas para protegerse del sol. No importa, la fila es amigable, repleta de multiculturalidad y compuesta por jóvenes extranjeras vestidas con diminutos shorts, jóvenes autóctonos empujándose un poco; jóvenes familias; jóvenes excursionistas; niños alborotados; bebés insolados; abuelas fatigadas, y demás visitantes ávidos de energía positivamente prehispánica. Quizá, si se tiene mucha suerte, encuentren algún portugués perdido entre la gente, que haya comprado un salterio antes de subir y amenice un poco al tocar "La cucaracha", mientras algún otro le echa porras y le grita con entusiasmo: ¡Pita! ¡Pita!


sábado, 16 de abril de 2011

Bla bla bla


Aborrezco a:
Los que se estacionan en doble fila; los que no usan ni direccionales ni intermitentes; los que "avientan" el coche; los que creen que su prisa es más importante que la de otros; los que no se deciden por un carril; los que aceleran cuando les anuncias que darás vuelta o cambiarás de carril; los que se pasan el alto; los que ponen las luces altas para que te quites de su camino; los que pitan porque ya se puso el siga; los que no respetan el "uno-uno"; los que leen o se maquillan o mensajean mientras manejan; los idiotas que tiran basura por la ventanilla; los que van pegaditos para que avances más rápido; los que se bajan del coche para pelear; los que gritan "¡estorbo!"; los que pitan para que te pases el alto; los que van buscando un lugar específico y ocupan toda la calle; los que se detienen a platicar aunque detengan el tráfico; los que rebasan por la derecha; los que no agradecen que les diste el paso; los que pagan a los "viene viene" para que les aparten un lugar; los que manejan lento en el carril de alta... obvio, me aborrezco en algunas cuantas ocasiones.

jueves, 3 de marzo de 2011

Boing

''Porque por un lado requeríamos un espacio que tuviera la infraestructura de un teatro grande y, por otro, necesitábamos crear uno que fuera í­ntimo. Losboeing_643 espectadores estarán dentro del avión, serán los pasajeros de clase turística."








... Carver's time is coming soon... Sólo deja despido a Richard Parker... 

domingo, 27 de febrero de 2011

La canción del año es...

Gran rola que me descubrió mi Cuijo y que obvio, no puede pasar desapercibida, como cualquier canción trascendente en mi vida... Lov llu, Cuijo... adoro amanecer con Joni Guolquer en persona ñ____ñ (aunque mueras de sueño y en silencio me digas "Vámonos a dormir").

P.D. Con todo y letra pa que no haya peros de memorización, jajaja

miércoles, 23 de febrero de 2011

Vaivenes

En desorden de aparición
2 x 1 de martinis, las siestas por la tarde, sonrisas y carcajadas, campamentos, noche de jazz, escapadas nocturnas, Joni Güolquer en persona, mariachis, cajas llenas, muebles nuevos, confesiones, lecturas de cartas, minivestidos, ensaladas, desayunos de negocios, paseos en bicicleta, pares de ojos, alumnos, viajes largos, anillos comprometedores, desveladas, silencios, mutismos, visitas a Colima, lasagna, números en italiano, besos cuija, abrazos chaparritos, Garibaldi con mariachis, amaneceres enfiestados, Tenampa, caminatas, lares nuevos y lejanos, conciertos, ampliación de biblioteca, extensión de guardarropa, composición de la tiendita casera, enamoramiento "contact", música, suma de canales televisivos, ropa de cama, rutinas desveladas, cortinas temporales, whiskys con "raid", entrevistas laborales, número celular.
En orden de desaparición
Libros de inglés, fotocopias, cuentos de niños, circulares, folders, volantitos, dulces duros, maquillaje, mucho archivo remuerto, libros de texto, plumas secas, recuerditos, adornitos, muñequitos, florecitas, tiquetes, velitas, ropa (de calle), calzado, juguetes, separadores, alhajas, cajitas, bolsas, recibos bancarios y telefónicos, juegos de geometría, periódicos, botellas vacías, credenciales de identidad varia, contratos verdaderos y falsos, sobres, material de cositas, dibujos en proyecto, posters, papel fabre, lágrimas, cochambre, muros, cajas de cartón.

... Tengo la certeza de que lo que se va no es necesario, lo que llega es sumamente importante y lo que guardo en la memoria es imprescindible. Así de simple.


jueves, 30 de diciembre de 2010

De los Phills y de los Collins

La amistad es la ciencia de los hombres libres -Albert Camus

Difícil comenzar esta entrada sin la consabida mezcla de nostalgia, carcajada y esperanza; simplemente se trata de ella: Sonriente, amiguera, confidente, alegre, divertida, salvaguarda, decisiva, altiva, elegante, versátil, radiante, entusiasta, soñadora, ética, respetuosa, fumadora, fiestera, pata de perro, valiente, amorosa, paciente, dulce, gigante...
   La conocí entre otros diez que también se sentaban en aquellas mesas largas de la preparatoria. La recuerdo con admiración por ser la libertad andante (a mi entender adolescente, obvio no al de Fede). ¿Cómo fue exactamente que comenzó a crecer la confidencia? Lo desconozco. Sé que de pronto apareció. Nostálgicamente, recuerdo un sinfín de charlas de todo tipo: filosófico, pendejo, risueño, romántico, intelectual, travieso, planeador, soñador, dramático, triste, determinante... pláticas que nos llevaron a conocernos de muchas formas hasta llegar a la confianza y a la seguridad de estar, sin importar distancias o tiempos. Descubrí la certeza de la amistad sin prejuicios, aunada al sueño de conocerlo todo, y justo eso fue punto de partida para lo otro determinante. Empujada en gran medida por esas pláticas y sus vivencias comencé mi vida universitaria, en la que aun sin estar físicamente, estuvo. Compañera de viaje, como pocos en mi vida, ha navegado junto a mí, encargada de llevar las carcajadas a la mano, por si acaso se nos atraviesa la señora Bella con noticias de alerta o de alegría.
   Guardo un montón de recuerdos que crecieron como plaga este año sumándose a los anteriores,  los más de ellos encabezados con muchas carcajadas y boberías que no son más que la reiteración de esa esencia por la cual, sin decirlo, decidimos adoptarnos como hermanas. 
   El veinte y diez casi termina, y sería ingrato no hacerle una gran mención, por la simple razón de ser de mis pocos imprescindibles y corroborarlo juntas todo el año. Llegó a la invivible, pero insustituible cuando todavía no concluía 2009, con una maleta llena de razones para quedarse; no sé cómo haya resultado la suma, pero creo, sin temor a equivocarme, que aunque se vuelve, lleva consigo otro montón de nuevos y entusiastas motivos para partir.
   Mis letras resultan pocas para agradecerte, Dulce, no sólo los ratos de este año, sino también, los que hicieron desde los quince, que llegáramos hasta acá compartiendo tanta vida...
   Buen viaje, amiga... Luv ya!


martes, 23 de noviembre de 2010

Se busca...

Pronto llegará febrero con su luz y su viento atolondrado; con su sonrisa espontánea y sus cajas vacías por llenar... Un mes más y comienza la búsqueda intensiva del nuevo Campo de Acampada para Cuijos Acampadores... Juhu!!

viernes, 8 de octubre de 2010

Pues sí...

...así van los días: veinte adolescentes fueron suficientes para hacerme sentir impotente, llorosa y avergonzada... No puedo ser tan mala, pero insisto, el karma existe, jajajaja. Saludos a los vivos que me leen y cremas a los muertos que quieren comunicarse desde ultratumba... ¿Se ve que no tenía mucho qué decir? Les dejo un videín para empezar este delicioso, frío y soleado viernes:

jueves, 30 de septiembre de 2010

Estúpidas llamadas telefónicas

A últimas fechas limito mis llamadas telefónicas. No contesto cuando veo números desconocidos (ni contestaré nunca más), ni tardo mucho al teléfono a menos que sea para el sagrado chisme con Dul o Allyn. Me caga (porque no hay otra palabra) cuando se trata de la famosa "Llamada llamando" por saber de sobra que habla el muerto; en cambio, adoro cuando Los Amigos Invisibles comienzan la canción cuijosa. Justamente hoy fue un mal día para el "necesario" celular. Pidieron tarjetas telefónicas a cambio de mi seguridad. De haber sabido mi pobre madre que estaba en buenas manos (desesperada, pero definitivamente en buenas manos) no habría llorado tanto. Y yo me pregunto por qué carajos la gente malusa el teléfono (obvio no me doy baños de pureza). Esta es la peor experiencia que viví habiendo sido sólo el objeto de preocupación. Prometo, de ahora en adelante, dar cuenta de mi ubicación, no llamar para discutir y contestar cada llamada perdida, porque está de la jodida recibir la llamada angustiosa de mamá, preguntando "¿cómo estás?", para después escuchar su lamento por haber pensado que aún me mantenían encerrada en una camioneta a cambio de méndigos quinientos pesos en tarjetas para celular. Que chinguen a su reputísima madre todos aquellos que juegan con la pesadumbre de la gente, por pensar que uno de los suyos está en peligro.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Septiembre fraternal

Buen mes (quiero decir: excelente). Mientras los pambazos se cocinaban con la calidez y el entusiasmo de Mima, al ritmo de la guitarra y la voz de Huguito, me entraron unas ganas inmensas de llorar. Pensaba en qué habría sido de los Jota Ge si ese 15 de enero (ése sí, espeluznante) hubiera concluido de otra manera. Creo que, a estas fechas, ni siquiera me atrevería a despertar sin una lágrima de por medio. Perder a la gente que se ama, independientemente de todos los malos ratos, es lo peor. Tres dedos enumeran a aquellos por los que me duele el corazón. Cuento de dos: Bertha, la dama más dama de todas, que perfumaba todos los caminos con su aroma. Pequeña, delgada en extremo, con cabello alborotadamente elegante, labios rojos y zapatos de tacón breve: mi abuela, de quien tengo un ejemplo casi inalcanzable. Y Ricardo, joven astuto, guapo, irreverente, plagado de desfachatez y encanto, quien con treinta y tres velas encima, nos dio la sorpresa más triste de todos los tiempos, dejándonos pasmados y en silencio apabullante. Hasta hoy, todavía creo que anda por ahí sobre dos ruedas, con camisa a cuadros y el cabello despeinado. Por fortuna, el tercero del tercer dedo, todavía anda por ahí, alumbrando con sonrisas y palabras.
   En fin, pues he dicho "septiembre fraternal". Mis tres hermanos, dos de sangre, uno de palabra (primo casi hermano), festejan sus cumpleaños: 12, 14, 21. Es culpa de ellos mi tendencia hombruna que de vez en cuando aflora, mi lengua alburera y  mi sarcasmo. Y aquéllos dos de líneas arriba, estarían también comiendo rebanadas de pastel, festejando y cantando la canción del rey David. De modo que no podía dejar pasar tremendos acontecimientos sin mencionar un "¡Felicidades!" a los Jota Ge y al Nieto. 

martes, 14 de septiembre de 2010

Yo también sé jugarme la boca



Las mejores promesas son esas 
que no hay que cumplir 
(Prometo que para cuando te vuelva a ver no habrá lágrimas de por medio ni malas maneras anímicas. Habrá risas y carcajadas)
y... "viajeros al tren, que nos vamos", 
me dijo un milano, 
"flaco, pórtate bien, au revoir, buena suerte en Paris".


Porque siempre hubo clases y yo...

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Aquí van las palabras "apologize" y "end"

Sí, un día declaré que me gustaba más ser la mala del cuento y ahora no sé si reír o llorar porque ya lo soy. Fue como cuando dije, ingenuamente preparatoriana, que daría diez  años de mi vida si no llegaba el maestro irlandés de literatura que nunca faltaba, y no llegó. Quizá Teté tenía razón cuando con tono de "cómo se hacen los bebés", me advirtió que cuidara mis deseos si no quería hacer postulaciones incorrectas. Pues bien, postulé que quería ser la villana y lo logré:
     No es lindo ser exhibida como la compañera disparadora y creadora de finales espeluznantes; tampoco lo es leer la palabra "desleal" en mis mensajes instantáneos; ni escuchar de voz ajena que ya no hay amistad por querer hacer lo correcto cuando se está enmedio y no enfrentar a nadie; pero mucho menos, aquello de traer, a cada rato, esos asuntos  a mi memoria. A final de cuentas, me la he creído: Disparé a mi compañero y causé un final espeluznante.
     Es verdad (aunque la verdad sea tan subjetiva, sobre todo en casos como éste): Nunca supe acertar en mis modos ni fui lo suficientemente sensata para hablar claro sin tanta dureza;  me arrepiento de muchas palabras y otras tantas acciones, aunque ese arrepentimiento de nada sirva. Y repito: No es que dude de mi elección, sólo que a últimas fechas siento la necesidad de pedir perdón por todo lo que dije con la intención rencorosa de lastimar, para ya no traer cargando al muerto (como aquella película japonesa). Más me hubiera valido cerrar la puerta y no dar explicación. Pero tampoco puedo hacer nada al respecto y me conformo con las líneas de este blog que está próximo a cerrar... Por mientras, yo también te deseo un hermoso y despreocupado viaje. Más suerte.